Desde el inicio de la crisis en Irán, el yen japonés ha disminuido en lugar de aumentar, distanciándose de su rol tradicional como activo refugio. Los traders de Tokio están en alerta ante una posible intervención del gobierno japonés.
Desde el inicio de la crisis en irán, el yen japonés ha caído frente al dólar, desmarcándose de su rol tradicional como activo refugio. Los traders en Tokio están en alerta ante una posible intervención del gobierno japonés.
Desde el viernes pasado, el yen se ha depreciado un 1%, llegando a 157.2 yenes por dólar. Los traders señalan que esto es significativamente diferente de lo que se ha observado en el pasado cuando las tensiones geopolíticas aumentan, lo que suele resultar en una apreciación del yen y un incremento en la liquidación de las operaciones basadas en la diferencia de tasas de interés.
Neil Newman, estratega de japón en Astris Advisory, afirma: "El yen ya no es un activo refugio." Indica que, en crisis anteriores, el mercado solía anticipar que los operadores japoneses repatriarían rápidamente las ganancias obtenidas en el extranjero, lo que impulsaría el yen.
Menciona: "Las empresas han dejado de operar de esa forma durante aproximadamente cuatro años. De hecho, la presión que enfrentan tiende a llevarlas a invertir en el extranjero, y hasta ahora han seguido aumentando esas inversiones. En el contexto económico actual de japón, las empresas carecen de incentivos para repatriar fondos."
Los analistas consideran que la inesperada debilidad del yen subraya un cambio fundamental y la vulnerabilidad de la economía japonesa.
En los últimos 12 meses, el yen ha perdido cerca de 5% en su valor, ya que el mercado evalúa el impacto de la expansión fiscal de la primera ministra Kishida y su resistencia a un aumento adicional de las tasas por parte del Banco de Japón.
El estratega de mercados de JPMorgan Asset Management para la región Asia-Pacífico, Xu Chuangtai, señala que la volatilidad ha disminuido notablemente la atractividad del yen como moneda refugio.
Xu comenta: "Los inversores están observando la situación en irán, preguntándose cómo pueden evitar riesgos sin provocar riesgos inesperados. Japón enfrenta más decisiones políticas en este momento, y con la llegada del nuevo gobierno, no está claro cómo se evaluará el yen como herramienta de refugio geopolítico."
La crisis en Irán también ha agudizado la exposición de Japón a los precios de la energía y el riesgo de inflación. Japón depende en gran medida de la importación de petróleo crudo y gas natural.
El economista de Nomura Research Institute, Kiuchi Nobuhide, sostiene que el aumento de los precios de las materias primas llevará al Banco de Japón a ser "más cauteloso en cuestiones de aumento de tasas." Señala que la expectativa de retrasar un aumento de tasas está creciendo, lo que presionará aún más al yen.
Extracto del artículo
- El yen japonés ha caído frente al dólar a pesar de la crisis en Irán.
- Los traders en Tokio están alertas ante posibles intervenciones del gobierno japonés.
- La percepción del yen como un refugio seguro ha cambiado significativamente.
- La debilidad del yen resalta la vulnerabilidad de la economía japonesa.
- El aumento de precios de las materias primas podría llevar al Banco de Japón a un enfoque más cauteloso respecto a subir tasas.