La guerra en Irán entra en su décima semana, sin embargo, los índices del mercado de valores estadounidense, como el S&P 500, Nasdaq y el índice de semiconductores de Filadelfia, alcanzan nuevos máximos. Análisis externos destacan cinco razones que explican este fenómeno bajo la sombra del conflicto.
La guerra en Irán ha entrado en su décima semana, pero los índices bursátiles estadounidenses, S&P 500, Nasdaq y el índice de semiconductores de Filadelfia, alcanzaron nuevos máximos en el cierre del 1 de este mes. Un análisis de diversas opiniones de expertos resalta cinco grandes razones que explican por qué el mercado estadounidense sigue fortalecido a pesar de las tensiones belicistas.
Primero, el auge en la inversión en inteligencia artificial (IA) es notable. Este repunte en el mercado se debe mayormente a la esperanza que los inversores tienen en las innovaciones de IA que han superado las preocupaciones sobre los conflictos geopolíticos. Empresas líderes en esta ola de IA, como OpenAI y Anthropic, aún no están cotizadas. Sin embargo, grandes compañías tecnológicas como Apple, Microsoft, Alphabet (madre de Google), Amazon, Tesla, Nvidia y Meta (madre de Facebook) están invirtiendo agresivamente en proyectos relacionados con IA. Dado que estos siete gigantes constituyen alrededor de un tercio de la capitalización total del S&P 500, sus acciones han subido, elevando el índice en su conjunto a nuevos máximos.
En segundo lugar, Estados Unidos se ve menos afectado por el impacto de la guerra. El conflicto en Irán ha bloqueado efectivamente el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte de petróleo, y la escasez de energía impacta más a países asiáticos y europeos que dependen de las importaciones. En comparación, Estados Unidos, que puede extraer su propio combustible fósil, experimenta un impacto económico relativamente menor. Esto ha llevado a proyecciones de instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) que indican un crecimiento estadounidense más rápido que sus competidores, y una ampliación de la ventaja en los próximos años. Este menor impacto del conflicto ayuda a explicar por qué el mercado estadounidense se desempeña mejor y cómo su capitalización representa el 65% del total global, un aumento notable desde el 40% en 2010.
El tercer punto es que las corporaciones están reportando ganancias destacadas. Según datos de Bloomberg, casi el 80% de las empresas del S&P 500 que han presentado sus informes financieros del primer trimestre han superado las expectativas de Wall Street. Este buen rendimiento refleja en parte la fuerza de las grandes tecnológicas, aunque muchas empresas fuera del sector tecnológico también están teniendo un desempeño notable. La mayoría de los analistas anticipan que esta tendencia continuará gracias a la mejora en la productividad impulsada por la IA.
El cuarto aspecto es que el mercado ha mostrado una mayor resiliencia. Un equipo de analistas de Lombard ha señalado, en un informe de investigación, que durante los últimos 50 años, el S&P 500 generalmente ha disminuido al comienzo de guerras, pero 'un año después de un conflicto, el S&P 500 ha aumentado un promedio del 7%'. Por lo tanto, no es sorprendente que el mercado vuelva a demostrar resiliencia, después de haber atravesado tormentas significativas en años recientes, desde la guerra entre Rusia y Ucrania, al aumento de tasas de los bancos centrales y la reactivación de guerras comerciales. A pesar de ello, el crecimiento económico se mantiene en niveles casi de tendencia, y la inflación está regresando a niveles pre-pandemia. El ex presidente del Banco Mundial, David Malpass, comentó: '(La guerra en Irán) es claramente un choque de suministro... El mundo necesita tiempo para ajustarse, pero, en mi opinión, los mercados son muy buenos para adaptarse a los choques de suministros.'
Por último, existe la posibilidad de que estemos en una burbuja. Desde otra perspectiva, la mencionada 'resiliencia' podría reflejar una complacencia y falta de consciencia en el mercado. Este gran 'brote' en los precios aún se sostiene por tres actitudes de inversión: 'no hay otra opción fuera de las acciones' (TINA), 'miedo a perderse' (FOMO) oportunidades de ganancias, y la creencia de que 'Trump siempre retrocederá' (TACO) y por ende, las acciones se compran al bajar. Antes de la crisis financiera de 2008, pocos inversores pudieron prever los peligros que podrían surgir del mercado de hipotecas subprime. Hoy, es incierto si la guerra en Irán afectará severamente la cadena de suministros y el crecimiento futuro de la economía. Si las realidades difíciles emergen, podría haber una corrección en el mercado de valores. El inversor y experto en minería de Australia, Tim Dwyer, señaló: 'Las actuales previsiones de expansión tecnológica se verán aplastadas por las realidades geopolíticas.'
De estas cinco explicaciones, ¿cuál es la correcta? La respuesta podría ser: 'todas son correctas'. La excitación impulsada por nuevas tecnologías, la fuerza relativa de la economía y las ganancias corporativas en Estados Unidos, junto con el impulso del comercio programático, están actualmente impulsando la dinámica del mercado; pero una vez que los analistas comiencen a evaluar riesgos a más largo plazo, es posible que el mercado necesite una corrección.
Extracto del artículo
- El mercado de valores estadounidense sigue en alza a pesar de la guerra en Irán.
- La inversión en inteligencia artificial impulsa el optimismo entre los inversores.
- La economía estadounidense está menos afectada por la guerra en comparación con otros países.
- Las ganancias corporativas superan las expectativas de Wall Street en gran medida.
- El mercado muestra resiliencia a pesar de los conflictos históricos.