A pesar de la guerra y la baja en el consumo, las grandes empresas estadounidenses reportan ganancias sorprendentes. Más de una cuarta parte de las empresas del S&P 500 han publicado sus informes del primer trimestre, con perspectivas de ganancias mejores de lo esperado.
A pesar de la guerra y la baja en el consumo, las grandes empresas estadounidenses reportan ganancias sorprendentes. Más de una cuarta parte de las empresas del S&P 500 han publicado sus informes del primer trimestre, con perspectivas de ganancias mejores de lo esperado.
Los estrategas de Deutsche Bank señalan que el impulso de ganancias ya no se limita a los sectores de tecnología y finanzas, sino que se está expandiendo a más industrias. El mercado estima que el crecimiento de las ganancias por acción superará el 13% durante seis trimestres consecutivos, siendo el crecimiento de ingresos el mejor desde el otoño de 2022.
Cada industria muestra resiliencia. United Airlines reportó un aumento del 80% en las ganancias del primer trimestre, con una demanda de viajes de negocios creciendo un 25%, y se espera que aumenten los precios para compensar los costos de combustible. La empresa de servicios energéticos Halliburton menciona que países desde Noruega hasta Argentina están acelerando inversiones para asegurar el suministro de petróleo y gas.
La mayoría de las empresas están mejorando sus márgenes de beneficio y están menos dependientes de la recompra de acciones, lo que muestra un crecimiento derivado de la expansión operativa real. Se estima que las ganancias de la industria tecnológica aumenten un 48%, mientras que los sectores financiero y de materias primas también superan el promedio general. Aunque la industria energética reporta una disminución interanual de las ganancias, su perspectiva se ve mejorada ante la inestabilidad del suministro y la volatilidad de precios.
Sin embargo, el impresionante rendimiento empresarial contrasta con la percepción de la economía en general. La confianza del consumidor, afectada por los precios del petróleo, los conflictos bélicos y la inseguridad laboral, ha caído a su nivel más bajo en más de 50 años, perjudicando el rendimiento de las acciones de consumo. Por ejemplo, el gigante de productos de consumo Procter & Gamble reportó un crecimiento de solo el 3% en sus ingresos, por debajo del nivel normal del 4%.
Los análisis indican que la economía actual muestra una división K: los hogares de altos ingresos y las grandes empresas respaldan el crecimiento, mientras que las pequeñas empresas y aquellas orientadas al consumo enfrentan presiones. La economía de Estados Unidos ha demostrado ser un 'ganador se lleva todo'.
Extracto del artículo
- A pesar de la guerra y la baja en el consumo, las grandes empresas estadounidenses reportan ganancias sorprendentes.
- Las ganancias en sectores diversos están superando las expectativas del mercado, no solo en tecnología y finanzas.
- Las aerolíneas y servicios energéticos muestran un crecimiento significativo a pesar de los retos económicos.
- La confianza del consumidor ha caído a su nivel más bajo en 50 años, impactando en sectores de consumo.
- La economía muestra una división K, donde los ingresos altos y grandes empresas prosperan mientras que las pequeñas luchan.