El yen japonés experimentó un aumento en el mercado asiático, ya que los operadores están vigilantes ante una posible intervención del gobierno japonés, que ya había actuado la semana pasada para frenar la depreciación del yen.
El yen japonés experimentó un aumento el lunes en el mercado asiático, mientras los operadores estaban atentos a una posible intervención del gobierno japonés en el mercado. La semana pasada, las autoridades japonesas ya intervinieron para frenar la depreciación del yen.
En una sesión de negociación baja durante el periodo festivo, el yen se apreció un 0.8% frente al dólar, alcanzando los 155.72, aunque luego retrocedió parte de sus ganancias. Antes de esto, se informa que Japón pudo haber gastado alrededor de 5.4 billones de yenes (aproximadamente 345 millones de dólares) para apoyar el yen. La caída del yen por debajo de la barrera de 160 se interpretó como una advertencia para los operadores.
David Forrester, estratega senior de Credit Agricole CIB, mencionó que aún no está claro si se trata de una nueva intervención oficial, dado que el periodo de vacaciones ha generado baja liquidez que puede llevar a movimientos exagerados en el mercado. Dijo: 'El tipo de cambio de dólares a yenes ha luchado dos veces por encima de 157 tras los reportes de intervención, por lo que este nivel es significativo'.
Los analistas de Goldman Sachs consideran que Japón tiene la capacidad financiera para intervenir hasta 30 veces como la semana pasada, aunque se espera que los funcionarios sean cautelosos al usar sus reservas de divisas y opten por actuar en momentos más efectivos.
Extracto del artículo
- El yen japonés experimentó un aumento del 0.8% en el mercado asiático.
- Los operadores están atentos a posibles intervenciones del gobierno japonés tras la reciente defensa del yen.
- Goldman Sachs señala que Japón tiene la capacidad financiera para intervenir varias veces.
- La intervención anterior costó aproximadamente 5.4 billones de yenes (345 mil millones de dólares).
- La liquidez en el mercado es baja debido a las festividades, lo que podría distorsionar los movimientos de precios.