Bernstein sostiene que el precio del petróleo debe elevarse a niveles muy superiores a los actuales para provocar una destrucción real de la demanda de crudo, estimando que este umbral es de 155 dólares por barril.
Según Bernstein, el precio del petróleo debe superar los 155 dólares por barril para desencadenar una destrucción significativa de la demanda.
La analista de Bernstein, Irene Himona, escribió en un informe que en 2007, un costo del petróleo del 5.2% llevó a que los precios altos comenzaran a afectar el consumo de crudo. Ajustando al valor actual, el precio promedio de este año debería alcanzar los 155 dólares por barril para igualar ese nivel de carga.
El crudo Brent estaba en la franja de 80-85 dólares por barril antes del estallido del conflicto en Irán. El 9 de octubre, subió a 110 dólares y el 10 de octubre retrocedió a unos 90 dólares. Himona atribuyó estos cambios a riesgos operativos sin precedentes. Señaló que el cierre del estrecho de Ormuz y la capacidad de almacenamiento casi llena forzaron a Irak, los EAU y Arabia Saudita a detener la producción.
Bernstein estima que la pérdida global a largo plazo de crudo (y gas natural licuado) será del 20% si se detiene la producción durante tres meses, lo que llevaría el promedio de Brent de este año a más de 90 dólares; y si se suspenden las operaciones durante seis meses, el precio superaría los 110 dólares.
Bernstein considera que una escalada que involucre ataques directos a instalaciones petroleras como la refinería Ras Tanura en Arabia Saudita o las instalaciones de LNG de Qatar equivaldría a entrar en una 'verdadera crisis', similar a la devastación de la industria petrolera de Kuwait en 1991.
Extracto del artículo
- Según Bernstein, el precio del petróleo debe superar los 155 dólares por barril para desencadenar una destrucción significativa de la demanda.
- Un análisis de 2007 mostró que un costo del petróleo del 5.2% paralizó el consumo, cifra que este año se correspondería con 155 dólares el barril.
- Los precios del crudo han fluctuado debido a riesgos operativos, como el cierre del estrecho de Ormuz y la saturación de capacidad de almacenamiento.
- Se estima que un paro de tres meses podría elevar el precio del Brent a más de 90 dólares, y de seis meses lo llevaría por encima de 110 dólares.
- Bernstein advierte que un ataque directo a instalaciones petroleras sumiría al mercado en una 'verdadera crisis'.